Fotografía y memoria

May 15, 2017  •  Dejar un comentario

No hace mucho tiempo rescaté esta “foto”, pertenecía a un tío mío que falleció hace un par de años. 

Desde entonces la he visto muchísimas veces, llegó un día en el que la curiosidad por esa fotografía empezó a tocarme (el puntunm que diría R.Barthes), a sentir hacia ella una curiosidad infinita por que en ella el que estaba allí presente era yo.

Sabia que era yo, por que me lo dijeron en su día, por que yo por mis propios medios no creo que llegase a esa conclusión.

Datos ninguno, mi madre también fallecida seguro que me hubiera aportado todo lo necesario pero no, no hay nadie que me pueda facilitar datos concretos y la memoria no me da para tanto, a esa edad la memoria como tal aún no está habilitada, tal vez esta subyazca en una especie de aura interna ¿a partir de que edad, empezamos a grabar recuerdos…¿cómo definirlos? “tangibles, automáticos? Esos que se nos presenta de forma bien emocional, bien a modo de imágenes un tanto espectrales.

Tendría que hacer un pequeño esfuerzo y sacar conclusiones. Lo primero situar la fotografía temporalmente, calculo que aproximadamente yo tendría dos años y medio, o sea 1959, incluso me atrevería a decir que fue el 27 de Septiembre que cayó en Domingo, (en esta época vivimos en San Miguel de Basauri hasta que yo tuve cinco años) las fiestas patronales de este municipio se celebran a finales de Septiembre primeros de Octubre, el carrusel me estaba dando esta pista, esto no es difícil de saber ya que catorce años después cuando yo empecé a trabajar aún se trabajaba los Sábados en este País.

No se si alguien pueda tener recuerdos de tan corta edad, a no ser esos recuerdos que el  subconsciente va grabando y en cierto sentido van a determinar la personalidad del individuo, pero recuerdos de esa época yo no los tengo. Todo esto me hizo pensar que existen fotografías sin memoria. Hasta aquí todo son conclusiones que van cerrando el circulo, quiero indagar mas en todo lo veo, así que con ver no es suficiente, tendré que mirar con toda la intensidad que me sea posible, incluso imaginar ya que al ser recortada se le ha restado información. La persona que aparece en el lado derecho ha sido guillotinada como si de un reo condenado se tratase en el que se han unido dos inventos franceses, la fotografía y la guillotina para predecir una muerte anticipada y segura, por otro lado está el caballito, la cabeza de este mismamente parece la parca el plena persecución. Solamente observo vitalidad en el niño que soy, dispuesto en la línea de salida como si de un gran premio se tratase (la vida). Ahora que sostengo la “foto” en mi mano noto lo que pesa el paso del tiempo, esto solamente nos lo puede dar gratuitamente la fotografía. Si Gardel nos decía que veinte años no es nada en su famoso tango, yo afirmo que cincuenta y ocho es menos que nada. Contemplo esta “foto” recortada elípticamente como si de un sistema planetario se tratase y no me reconozco, (supongo que estuvo en algún marquito con paspartú) solamente un “spectrum” al que el tiempo le ha prestado el traje que siempre va conmigo.

¿Quién interroga a quien? ¿la mirada medusificada, o la mirada cansada por todo lo visto, lo mirado?, y henos aquí separados por cincuenta y ocho años luz, distancia equivalente a la distancia que se encuentra Zosma en la constelación Delta Leo, tal vez si pudiera recorrer esa distancia en el espacio me encontrara a mi mismo en ese estado semi-embrionario, donde no existe el dolor, las guerras, el hambre, un estado feliz, mas próximo al “de donde venimos”, mas próximo a la inmortalidad deshaciendo así  “todas las fotografías son memento mori de Susan Sontag” o la postura ciertamente romántica de Roland Barthes “una imagen fotográfica oculta siempre la muerte”, la muerte no es mas que una consecuencia de la vida, por lo tanto la fotografía mas que muerte es vida, vida anclada en otra dimensión del espacio-tiempo que no tiene por que ser lo que denominamos pasado, ya que el pasado no existe, es solamente un concepto abstracto al que acudir a través de nuestra frágil memoria, la fotografía lo que hace es trasladarnos a ese espacio-tiempo en forma bidimensional activando la memoria, o no, como es el caso de la fotografía ante la que me encuentro. Es mas, la fotografía si activa alguna memoria (no digo conciencia por que esta puede ser activada en cualquier momento o época pero este seria otro tema) es la de los protagonistas de esta y la gente que conoció a estos o aquellos lugares que puedan aparecer en ella, cuando estos desaparecen estas solamente se convierten en documentos, tal vez históricos, románticos o de cualquier otro tipo, pero siempre una fotografía será un documento que tal vez apele a la nostalgia.

¿y llegados a este punto a quien pude interesar todo esto, estas divagaciones? Pues me interesan a mí, ¿que quien soy yo?

Para el resto del mundo nadie, para mí el centro del Universo

 

Fuentes

Revista Justa                                      Año  V nº 2 Noviembre 2013

Revista palabrería                             Año 3 nº 7 Abril 2013

Sobre la fotografía                             Susan Sontag Editorial Debolsillo ISBN 9788483467794

La cámara lúcida                               Roland Barthes Paidos Iberica ISBN 9788449322938

El sentimiento trágico de la vida       Miguel de Unamuno  Alianza Editorial ISBN 978842067 6098 


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